Estadística

Plan de Análisis Preregistrado en Test A/B

Decidir después de ver el dato infla el falso positivo incluso sin mala fe. El plan de análisis preregistrado y la aritmética de cada bifurcación.

Ilustración plana de un camino recto que sale de un sobre lacrado y después se abre en decenas de senderos finos que se bifurcan, en verde profundo sobre fondo verde menta

Un plan de análisis preregistrado es la lista de decisiones que fijas antes de que empiece el experimento, justamente porque después podrían elegirse en función del resultado. No existe para contener a gente malintencionada: existe porque analistas honestos, mirando un dato real, toman decisiones razonables que habrían sido otras si el dato hubiera salido diferente, y esa contingencia por sí sola ya rompe la interpretación del valor p. Esta guía cubre el mecanismo del problema, un ejemplo trabajado en el que un test sin efecto produce un segmento aparentemente ganador, la aritmética de cuánto cuesta cada bifurcación en falso positivo y en muestra, y un plan de análisis copiable con los campos que tienen que estar cerrados antes de que entre el primer visitante. Forma parte de nuestra guía completa de test A/B y es el hermano de diseño de el problema del peeking.

El jardín de senderos que se bifurcan

La imagen es de Gelman y Loken, en un artículo de 2013 cuyo subtítulo ya entrega la tesis: por qué las comparaciones múltiples pueden ser un problema incluso cuando no hubo pesca ni p-hacking y la hipótesis de investigación se formuló de antemano.

Los autores explican que pasaron a considerar infeliz el término “pesca”, porque evoca la imagen de alguien intentando comparación tras comparación hasta pescar algo. No tienen razones para creer que eso ocurra con frecuencia. La historia real, dicen, es que el analista hace un análisis razonable dadas sus premisas y su dato, pero si el dato hubiera salido diferente podría haber hecho otros análisis igualmente razonables en aquellas circunstancias.

La consecuencia técnica es el corazón del asunto: aunque el análisis elegido sea una función determinista del dato observado, eso no elimina el problema de comparaciones múltiples, porque los valores p se basan en lo que habría pasado bajo otros conjuntos de datos posibles. El valor p responde a una pregunta sobre repeticiones hipotéticas. Si en repeticiones diferentes habrías hecho análisis diferentes, el valor p que calculaste no responde a la pregunta que crees que responde.

Gelman y Loken dan un ejemplo concreto de bifurcación que aparece todo el tiempo en un test A/B. Con frecuencia el análisis se hace sobre dos grupos o dos condiciones. Cuando el resultado es estadísticamente significativo en general, eso puede reportarse. Cuando es significativo solo en uno de los grupos y no en el otro, eso también puede reportarse como evidencia. Y si la diferencia entre los grupos, la interacción, es significativa, eso también funciona. Los tres parecen consistentes con la hipótesis de investigación, pero son análisis diferentes, caminos diferentes que se podían tomar.

Tres resultados diferentes que sostienen la misma hipótesisUn tronco único parte del dato bruto y se abre en tres caminos. El primer camino lleva a efecto significativo en el total. El segundo lleva a efecto significativo en solo uno de los segmentos. El tercero lleva a interacción significativa entre los segmentos. Una leyenda indica que los tres se presentarían como confirmación de la misma hipótesis, aunque sean análisis distintos, y que el valor p calculado en cualquiera de ellos ignora la existencia de los otros dos.Una hipótesis, tres desenlaces, todos publicables como confirmacióndato brutoefecto significativo en el totalsignificativo solo en un segmentointeracción entre segmentos significativamismaconclusiónEl valor p de cualquiera de los tres se calcula como si los otros dos no existieran como alternativa.Nadie necesitó probar los tres: bastaba con que los tres estuvieran disponibles para ser elegidos.
El problema no está en cuántos análisis se hicieron. Está en cuántos estaban disponibles para hacerse, porque es eso lo que el valor p supone que no existe.

Ejemplo trabajado: el segmento que ganó solo

Un test de checkout corre durante dos semanas con 40.000 visitantes por brazo. Antes de cualquier corte, el resultado general:

Calculadora de significancia estadística
Control (A)
Variación (B)
Control (A) · Tasa-
Variación (B) · Tasa-
Mejora relativa-
valor-p-
IC 95% de la diferencia-

Test z bilateral de dos proporciones. "Sin significancia" casi siempre significa que falta muestra, no que las versiones sean iguales.

Resultado general Visitantes Conversiones Tasa
Control 40.000 2.000 5,000 por ciento
Tratamiento 40.000 2.060 5,150 por ciento

En pantalla, la calculadora muestra tasas de 5,00 y 5,15 por ciento, lift de más 3,0 por ciento, valor p de 0,3338, intervalo de menos 0,2 a más 0,5 punto porcentual y el veredicto de que todavía no hay significancia. En precisión completa, e incluyendo el puntaje z, que la interfaz no muestra: más 0,150 punto porcentual, más 3,000 por ciento relativo, z = 0,966, valor p de 0,3338, intervalo del 95 por ciento de menos 0,154 a más 0,454 punto porcentual. Nada. El intervalo cubre el cero con holgura.

Entonces alguien abre por dispositivo. Son cuatro segmentos, y los recuentos suman exactamente el total de arriba:

Segmento Control Tratamiento Lift relativo z Valor p
Móvil 12.000 / 540 (4,500 por ciento) 12.000 / 624 (5,200 por ciento) más 15,556 por ciento 2,524 0,0116
Escritorio 20.000 / 1.100 (5,500 por ciento) 20.000 / 1.070 (5,350 por ciento) menos 2,727 por ciento menos 0,662 0,5078
Tablet 4.000 / 200 (5,000 por ciento) 4.000 / 206 (5,150 por ciento) más 3,000 por ciento 0,306 0,7599
App 4.000 / 160 (4,000 por ciento) 4.000 / 160 (4,000 por ciento) 0,000 por ciento 0,000 1,0000

El segmento móvil aparece con más 15,556 por ciento y valor p de 0,0116. Es exactamente el tipo de número que se convierte en decisión de roadmap en la reunión del lunes.

Ahora la aritmética que tiene que acompañar a ese número. Si los cuatro segmentos estuvieran declarados antes del test, el umbral corregido para cuatro comparaciones sería 0,05 dividido por 4, es decir 0,0125. El móvil pasaría raspando: 0,0116 es menor que 0,0125.

Pero cuatro nunca fue el número de caminos disponibles. Si, además de dispositivo, el panel permitía abrir por métrica secundaria, y había cinco métricas en pantalla, el espacio de comparaciones que podrían haber llamado la atención es de 20. El umbral corregido cae a 0,0025, y el móvil deja de pasar por un margen amplio. El valor p de 0,0116 no cambió; lo que cambió fue contar honestamente cuántas puertas estaban abiertas.

Probabilidad de al menos un falso positivo según el número de comparacionesGráfico de barras verticales con la probabilidad de al menos un falso positivo al nivel del cinco por ciento por test. Con un test, cinco por ciento. Con dos, nueve coma ocho. Con cuatro, dieciocho coma cinco. Con cinco, veintidós coma seis. Con ocho, treinta y tres coma siete. Con diez, cuarenta coma uno. Con dieciséis, cincuenta y seis. Con veinte, sesenta y cuatro coma dos por ciento. Una línea horizontal marca el cinco por ciento nominal, muy por debajo de casi todas las barras.La promesa es 5 por ciento. La entrega depende de cuántas puertas existen.5%15,0%29,8%418,5%522,6%833,7%1040,1%1656,0%2064,2%Número de comparaciones independientes disponibles, cada una probada al nivel nominal del 5 por ciento.
Con 20 comparaciones disponibles, la probabilidad de al menos un resultado bonito bajo la hipótesis nula es mayor que la de cara en una moneda. No es suerte, es aritmética.

La cuenta es directa: con tests independientes al nivel del 5 por ciento, la probabilidad de al menos un falso positivo vale 1 menos 0,95 elevado al número de tests.

Comparaciones disponibles Probabilidad de al menos un falso positivo Umbral corregido z crítico correspondiente
1 5,0 por ciento 0,05000 1,960
2 9,8 por ciento 0,02500 2,241
4 18,5 por ciento 0,01250 2,498
5 22,6 por ciento 0,01000 2,576
10 40,1 por ciento 0,00500 2,807
20 64,2 por ciento 0,00250 3,023

Kohavi, Deng, Longbotham y Xu describen el mismo fenómeno a la escala de una plataforma grande: como se ejecutan miles de experimentos al año, una tasa de falso positivo de 0,05 implica cientos de resultados falsos positivos para una métrica dada, y eso se agrava cuando se usan varias métricas no correlacionadas.

El prior importa tanto como el valor p

Existe una segunda capa, y es la que explica por qué un hallazgo posterior merece mucha más desconfianza que un hallazgo predeclarado, incluso con el mismo valor p.

Los mismos autores lo formalizan con la regla de Bayes. Siendo el nivel de significancia, el error Tipo II y la probabilidad a priori de que la hipótesis alternativa sea verdadera, la probabilidad de que un resultado estadísticamente significativo sea de hecho verdadero vale el producto de la potencia por el prior, dividido por la suma de ese producto con el producto del nivel de significancia por el complemento del prior.

Con un nivel del 5 por ciento y una potencia del 80 por ciento, la tabla queda así:

Probabilidad a priori de que la idea funcione Probabilidad de que el resultado significativo sea verdadero
33,33 por ciento 88,9 por ciento
20,00 por ciento 80,0 por ciento
10,00 por ciento 64,0 por ciento
5,00 por ciento 45,7 por ciento
2,00 por ciento 24,6 por ciento
0,20 por ciento 3,1 por ciento

Las dos puntas de esa tabla son de los propios autores: usan un prior de éxito de 1 entre 3, que es el promedio que reportan en varios experimentos de Microsoft, y llegan al 89 por ciento; y observan que, si los resultados de ruptura son uno entre 500, la probabilidad posterior cae al 3,1 por ciento.

La implicación práctica es dura y simple. Una hipótesis declarada antes, derivada de datos anteriores y de razonamiento sobre el producto, tiene un prior decente. Una hipótesis que nació de mirar la tabla de segmentos y notar que el móvil subió tiene un prior bajo por construcción, porque se seleccionó justamente por ser el mayor número de la pantalla. Mismo valor p, credibilidad muy diferente.

El plan de análisis: lo que tiene que estar cerrado antes

El plan de análisis es corto. Si ocupa más de una página, probablemente se convirtió en documento de proceso en vez de traba de decisión. Estos son los campos que importan, y el motivo de que cada uno esté en la lista es que es elegible después del hecho:

Campo del plan Qué fijar Qué pasa si queda abierto
Hipótesis Una frase con mecanismo, no con deseo Se convierte en cualquier cosa que el dato sostenga
Métrica primaria Exactamente una, con la unidad del denominador La métrica que subió se convierte en la métrica primaria
Unidad de sorteo Usuario, sesión, cuenta, región Ver unidad de sorteo en test A/B
Efecto mínimo detectable En puntos o en relativo, con el origen del número El resultado se acomoda a cualquier tamaño de efecto
Tamaño de muestra y duración Calculados a partir del efecto mínimo, con fecha objetivo Se convierte en parada por conveniencia, ver peeking
Regla de parada Fecha o muestra, una sola Cada mirada es una oportunidad más de parar en el pico
Nivel de significancia Ya corregido por el número de comparaciones planeadas La corrección nunca ocurre
Segmentos Lista cerrada, con corrección aplicada El rastreo se convierte en descubrimiento
Métricas secundarias y de guardrail Lista cerrada, ver métricas de guardrail La métrica mala desaparece del informe
Criterio de decisión Qué hace lanzar, qué hace descartar, qué hace repetir La decisión se justifica después

Una prueba de sanidad útil para el plan: pide a alguien que no escribió el documento que simule dos desenlaces opuestos y diga, leyendo solo el plan, qué decisión sale en cada caso. Si la respuesta en alguno de los dos es “depende”, el plan todavía tiene una bifurcación abierta.

Preregistrar cuesta muestra, y el coste es real

No vale fingir que el rigor sale gratis. Si el plan declara honestamente cuatro comparaciones, el nivel de significancia de cada una tiene que bajar, y el tamaño de muestra sube con él. Con una base de conversión del 5 por ciento, un efecto mínimo detectable del 10 por ciento relativo y una potencia del 80 por ciento:

Nivel de significancia Contexto Muestra por variación
0,0500 una única comparación declarada 31.234
0,0125 cuatro comparaciones declaradas 44.375
0,0025 veinte comparaciones declaradas 59.444

Veinte comparaciones cuestan casi el doble de muestra que una. Es incómodo, y es exactamente el punto: ese coste ya existía antes del plan, solo que se estaba pagando en decisiones equivocadas en vez de en visitantes. Si el número de la derecha es inviable para tu tráfico, la salida correcta es recortar comparaciones en el plan, no dejarlas implícitas.

Qué hacer con lo que encontraste después

Nada de esto exige tirar a la basura el segmento móvil del ejemplo. Exige cambiarle la etiqueta.

Gelman y Loken son explícitos al decir que no quieren que las exigencias de pureza estadística limiten la ciencia, y que los análisis más valiosos con frecuencia solo surgen de un proceso iterativo que involucra los datos. La salida que proponen es la estructura en dos partes: un primer experimento exploratorio, todavía apoyado en teoría, y un segundo puramente confirmatorio, con protocolo propio preregistrado.

Lo ilustran con un caso instructivo de Nosek, Spies y Motyl, relatado en el artículo: los investigadores encontraron una relación grande y estadísticamente significativa, pero en vez de parar ahí y publicar, reunieron una muestra nueva y grande e hicieron una replicación con protocolo y análisis predeterminados. Según sus estimaciones basadas en el resultado inicial significativo, la replicación tenía más del 99 por ciento de potencia. Aun así la replicación falló, con un valor p de 0,59.

En el vocabulario de la experimentación online, Kohavi, Deng, Longbotham y Xu dicen lo mismo en una línea: los resultados con significancia estadística en el límite deben verse como provisionales y volver a ejecutarse para replicar. Es la misma disciplina de la ronda de confirmación de la ley de Twyman, y el mismo remedio contra la maldición del ganador.

En la práctica, tres destinos posibles para un hallazgo posterior:

  1. Se convierte en tema de un test nuevo. El segmento móvil se gana un experimento propio, preregistrado, con muestra dimensionada solo para él.
  2. Se convierte en nota del informe, sin decisión. Registrado como observación exploratoria, sin un valor p presentado como prueba.
  3. Desaparece. Si nadie cree que valga un test dedicado, tampoco valía una decisión.

Un cuidado extra: los mismos autores recuerdan que es mucho más fácil mejorar métricas de un segmento pequeño, y que el efecto necesita diluirse por el tamaño del segmento. Una mejora del 10 por ciento en un segmento que representa el 1 por ciento del total tiene un impacto general de aproximadamente el 0,1 por ciento. Antes de celebrar el móvil, vale la pena ver cuánto del total representa, como se discute en análisis por disparo y dilución.

Errores comunes

Hazlo automático con Donnu

El punto frágil no es escribir el plan, es que el plan y el informe vivan en lugares diferentes, de modo que nadie se da cuenta cuando el segundo contradice al primero.

En Donnu, la métrica primaria, el efecto mínimo detectable, la muestra objetivo, la regla de parada y la lista de segmentos forman parte de la creación del experimento, no de un documento paralelo. El informe muestra lo que se declaró al lado de lo que se observó, y cualquier corte fuera de la lista declarada aparece marcado como exploratorio, con el umbral corregido explícito en vez de un valor p suelto. Para rehacer las cuentas por fuera, la calculadora de valor p, la calculadora de tamaño de muestra y la calculadora de significancia para varias variantes aceptan los números brutos.

Referencias

Lee también: El problema del peeking · Ley de Twyman y la ronda de confirmación · Maldición del ganador · Eligiendo la métrica primaria · Test A/B/n con varias variantes · Calculadora de valor p · Leia em português

Preguntas frecuentes

¿Qué es un plan de análisis preregistrado?
Es el documento que fija, antes de que empiece el experimento, todas las decisiones de análisis que después podrían elegirse en función del resultado: métrica primaria, efecto mínimo detectable, tamaño de muestra, regla de parada, nivel de significancia, lista cerrada de segmentos y de métricas secundarias, métricas de guardrail y criterio de decisión. El punto no es la burocracia, es quitar la libertad de elegir el camino de análisis después de ver adónde lleva.
¿Por qué necesito un plan si yo no hago p-hacking?
Porque el problema no exige mala fe. Gelman y Loken lo llaman el jardín de senderos que se bifurcan: el investigador puede hacer un análisis perfectamente razonable dado lo que vio, pero si el dato hubiera salido diferente habría hecho otros análisis igualmente razonables. Son directos al decir que, incluso cuando el análisis elegido es una función determinista del dato observado, eso no elimina el problema de comparaciones múltiples, porque los valores p se basan en lo que habría pasado bajo otros conjuntos de datos posibles.
¿Cuánto infla la multiplicidad el falso positivo?
Con tests independientes al nivel del 5 por ciento, la probabilidad de al menos un falso positivo es 1 menos 0,95 elevado al número de tests. Da 9,8 por ciento con 2 tests, 22,6 por ciento con 5, 40,1 por ciento con 10 y 64,2 por ciento con 20. Kohavi, Deng, Longbotham y Xu registran el mismo problema a escala industrial: ejecutando miles de experimentos al año, una tasa de falso positivo de 0,05 implica cientos de resultados falsos positivos para una métrica dada, y eso empeora cuando se usan varias métricas no correlacionadas.
¿Qué hacer con un resultado interesante encontrado después del test?
Tratarlo como hipótesis, no como hallazgo. Gelman y Loken recomiendan la estructura en dos partes: un primer experimento exploratorio, todavía apoyado en teoría, y un segundo puramente confirmatorio con protocolo propio preregistrado. En el mundo de la experimentación online, Kohavi, Deng, Longbotham y Xu dicen el equivalente de forma más corta: los resultados con significancia estadística en el límite deben verse como provisionales y volver a ejecutarse para replicar.
¿El plan de análisis limita la exploración de los datos?
No, separa exploración de confirmación. Gelman y Loken son explícitos al decir que no quieren que las exigencias de pureza estadística limiten la ciencia, y que los análisis más valiosos surgen con frecuencia de un proceso iterativo con los datos. Lo que hace el plan es impedir que un análisis exploratorio se presente con la etiqueta estadística de un análisis confirmatorio. Explorar sigue siendo libre; lo que necesita preregistro es la afirmación de que algo quedó probado.
¿Preregistrar cuesta muestra?
Cuesta, cuando el plan asume honestamente cuántos tests se van a hacer. Con una base del 5 por ciento y un efecto mínimo detectable del 10 por ciento relativo, un único test al 95 por ciento de confianza y 80 por ciento de potencia pide 31.234 visitantes por variación. Corrigiendo para 4 comparaciones, el nivel cae a 0,0125 y la exigencia sube a 44.375; para 20 comparaciones, el nivel cae a 0,0025 y la exigencia llega a 59.444. Ese coste ya existía antes, solo que no se estaba pagando.