Verificador de densidad de palabras clave
Pega el texto, escribe los términos que quieres trabajar y mira cuántas veces aparece cada uno, qué densidad tiene, cuánto del texto ocupa y si está donde importa: en el título y en la apertura. Gratis, sin registro, y nada sale de tu equipo.
Tus términos objetivo
Lo que el texto trabaja solo
Ranking de los términos más repetidos, sin que declares nada. Si tu término objetivo no aparece aquí, el texto habla de otra cosa.
Una palabra
Dos palabras
Tres palabras
Nada sale de tu navegador: el texto se analiza en tu propio equipo y no se envía, ni se guarda, ni se registra en ningún lugar. La comparación ignora acentos y mayúsculas, y la expresión se busca palabra por palabra dentro del mismo párrafo.
Para quién es esta página: para quien ya sabe qué expresión quiere trabajar y necesita confirmar que el texto de verdad la trabaja. Si tu pregunta es sobre el tamaño del texto, el tiempo de lectura o qué términos repite sin que declares nada, la página correcta es el contador de palabras, que responde "qué tiene este texto". Aquí la pregunta es keyword-first: "¿este texto trabaja ESTE término, y en los lugares correctos?".
El porcentaje no es la respuesta, es la pregunta
La densidad de palabras clave nació como factor de posicionamiento y murió como factor de posicionamiento. En los años en que los buscadores contaban repeticiones hubo un mercado entero de textos escritos para llegar a 2,5%, y el resultado fue la década de contenido ilegible que obligó a Google a cambiar de método. Hoy la relevancia se decide por entidades, contexto y cobertura del tema, y ningún porcentaje compra una posición.
Lo que queda sirve de otra forma. La densidad sigue siendo el diagnóstico más rápido de un problema muy común: el texto que habla de todo menos de lo que debería. Cuando la expresión objetivo no está en el título, no aparece en las primeras cien palabras y asoma dos veces perdidas en medio del cuerpo, no es el porcentaje lo que está mal. Es que el texto no trata de eso, y ningún ajuste de conteo lo arregla.
Por eso esta herramienta muestra cuatro cosas por término y no una. Las ocurrencias dicen cuántas veces. La densidad da el número comparable con cualquier otra herramienta del mercado. La participación dice cuánto del texto ocupa esa expresión, que es la única forma justa de comparar un término de una palabra con una expresión de tres. Y la colocación dice si el término aparece en el título, en la apertura y repartido por el cuerpo, que es donde la presencia realmente señala el asunto.
Cómo usarla
- Pega el título o H1 en el primer campo. Se analiza aparte, porque estar en el título vale más que cualquier porcentaje en el cuerpo.
- Pega el texto del contenido en la caja grande. Los números se recalculan en cada tecla, sin hacer clic en nada.
- Escribe los términos objetivo, uno por línea. Vale una palabra suelta o una expresión entera. El primero de la lista pasa a ser el término principal de los cuatro números grandes.
- Lee la columna veredicto. Usa la participación, no la densidad: dentro del rango, poco presente, repetido en exceso o no aparece.
- Mira el ranking automático del final como contraprueba. Si los términos que el texto más repite no tienen relación con lo que declaraste, el texto habla de otra cosa.
Cómo funciona: las cuentas y las reglas
Ninguna de las cuentas es complicada. Lo que separa una herramienta de otra es la definición, y por eso queda declarada aquí:
Tres reglas merecen nota. La comparación ignora acentos y mayúsculas, así que "Conversión" y "conversion" cuentan juntas, que es el comportamiento correcto para quien escribe en español. La expresión se busca como secuencia de palabras y no como trozo de texto: "tasa de conversión" no casa dentro de "tasas de conversión", y nunca cruza el final de un párrafo. Y el título alimenta solo la columna de colocación: no suma al total de palabras ni a la densidad, porque si no un título largo movería el número del cuerpo.
Ejemplo trabajado (reproduce el resultado por defecto)
El texto de ejemplo ya cargado tiene 322 palabras en 5 párrafos, con el título "Cómo mejorar la tasa de conversión de tu landing page". Comprobando lo que la herramienta muestra:
- tasa de conversión: aparece 3 veces. Densidad de 3 ÷ 322 = 0,93%. La expresión tiene 3 palabras, así que ocupa 9 de las 322, y la participación es 2,80%: dentro del rango. Está en el título, aparece en la apertura (primera vez en la palabra 2) y se reparte por 3 de los 5 párrafos.
- landing page: 4 veces, densidad de 4 ÷ 322 = 1,24% y participación de 8 palabras en 322, o 2,48%: también dentro del rango. Está en el título, en la apertura (palabra 7) y en 4 párrafos, que es el patrón de reparto que quieres ver.
- prueba social: 0 veces, veredicto "no aparece". Este es el hallazgo más valioso de la pantalla. El texto habla de "la evidencia que sostiene la promesa", o sea, el autor cree que cubrió el asunto, pero la expresión exacta nunca se escribió. Quien la busca no llega a esta página, y un asistente de IA no tiene qué citar.
- En el ranking automático, cambia, landing y page lideran con 4 ocurrencias y 1,2% cada uno, seguidos por cambiar, conversion, promesa, sube y tasa, todos con 3 y 0,9%. Fíjate en que "cambia" y "cambiar" salen en líneas distintas: no hay lematización, y esa es la limitación más visible de la tabla.
- Entre las expresiones, la de dos palabras es landing page (4 veces, 1,2%) y la de tres es tasa de conversion (3 veces, 0,9%). El ranking muestra la forma normalizada, sin acento, porque así fue como se agruparon los términos.
Ahora haz la prueba que enseña para qué sirve la columna de colocación. Borra la expresión "tasa de conversión" del campo de título y deja el resto igual. No cambia ni un número: mismas 3 ocurrencias, misma densidad de 0,93%, misma participación de 2,80%. Solo desaparece la etiqueta "en el título". Para un buscador esa es probablemente la modificación más cara de toda la pantalla, y no se refleja en ningún porcentaje.
Cómo leer cada número
Las ocurrencias son el número bruto, y el único que no engaña. Úsalas para comparar borradores del mismo tamaño y para detectar repetición concentrada: tres ocurrencias en el mismo párrafo y ninguna en el resto dan la misma densidad que tres bien repartidas, y no son lo mismo. La columna de párrafos existe justamente para separar los dos casos.
La densidad es el número de mercado. Es el que aparece en cualquier otra herramienta y el que pide la mayoría de los briefings, así que está aquí para que puedas hablar con el resto del mundo. Solo no lo uses para juzgar una expresión larga: 1% de densidad en una expresión de cuatro palabras significa que el 4% del texto es esa expresión, lo que ya es repetición pesada.
La participación es el número honesto, y es el que usa el veredicto. Responde "¿cuánto de este texto está hecho de esta expresión?", y por eso trata al término simple y a la expresión larga con la misma regla. La franja de 0,5% a 3% no sale de ningún documento oficial de buscador, porque ese documento no existe: sale del intervalo en el que cae naturalmente un texto bien escrito cuando cubre su asunto sin forzar.
La colocación es lo que más cambia el resultado con menos trabajo. Título y apertura son los dos lugares donde la expresión señala el asunto tanto para quien lee como para quien indexa. Un término presente en esos dos puntos, repartido por tres o cuatro párrafos, con participación en torno al 1%, describe un texto que trabaja el asunto sin que se note el esfuerzo.
Límites conocidos
No hay lematización ni sinónimos. "cambia" y "cambiar" son términos distintos, igual que "página" y "páginas". Si tu asunto aparece en varias formas, declara cada una en una línea y suma los resultados, o asume que el número subestima la cobertura real. Es la misma razón por la que un texto que cubre bien el tema con sinónimos puede salir con participación baja: la herramienta mide expresión exacta, no significado.
El ranking automático descarta expresiones que empiezan o terminan en palabra vacía, porque si no "de conversión" y "la página" ocuparían el primer lugar. El medio sí puede ser palabra vacía, porque de lo contrario el español y el portugués casi no tendrían expresiones, ya que el sustantivo compuesto pasa por una preposición. En inglés es habitual que la columna de tres palabras salga vacía incluso en textos largos, y eso es un resultado, no un error.
Los subtítulos no se detectan como subtítulos. Pegado como texto plano, un H2 es una línea más del párrafo. Si quieres medir la presencia del término en los subtítulos, pega solo esos en la caja y haz un segundo análisis: tarda diez segundos y responde bien la pregunta.
Del texto medido al texto probado
Medir la expresión es el comienzo. Lo que cambia resultados es descubrir qué versión del texto funciona mejor, y eso no se resuelve a ojo:
- Antes de pelear por densidad, mira si el título aguanta el corte de Google en el simulador de SERP.
- Con el título y la descripción cerrados, genera las etiquetas listas en el generador de meta tags.
- Si el texto tiene que ser citado por asistentes de IA, pasa el párrafo por el verificador de contenido citable.
- Si es una landing page entera, usa el evaluador de landing page antes de escribir la próxima versión.
- Y cuando dos versiones estén en el aire, decide con la calculadora de significancia estadística y no con la primera semana buena.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuál es la densidad de palabras clave ideal?
- No existe un número que Google premie, y desde la actualización de contenido útil perseguir un porcentaje es más arriesgado que ignorarlo. La franja que esta herramienta usa como referencia es de 0,5% a 3% de participación, es decir, el término ocupando entre medio por ciento y tres por ciento de las palabras del texto. Por debajo el asunto suele estar tan diluido que ni el lector identifica el tema; por encima, la repetición ya molesta al leer. Trata la franja como termómetro, no como meta: un texto que se queda en 0,4% y cubre el asunto con sinónimos es mejor que uno que llega a 2% forzando la expresión exacta.
- ¿Cómo se calcula la densidad de palabras clave?
- Divide el número de veces que aparece la expresión entre el total de palabras del texto y multiplica por cien. Un término que aparece 3 veces en 322 palabras tiene 0,93% de densidad. Esta página muestra además la participación, que multiplica las ocurrencias por el número de palabras de la expresión antes de dividir: las mismas 3 ocurrencias de una expresión de 3 palabras ocupan 9 de las 322, o sea 2,80% del texto. La densidad sirve para comparar con otras herramientas; la participación sirve para juzgar, porque solo ella pone un término de una palabra y una expresión de tres en la misma regla.
- ¿La densidad de palabras clave sigue siendo un factor de posicionamiento?
- No como factor directo. Los buscadores dejaron de contar la repetición como señal de relevancia hace más de una década, y hoy trabajan con entidades, contexto y cobertura del tema. Lo que queda de útil es el diagnóstico: si la expresión que quieres trabajar no está en el título, no aparece en la apertura y apenas asoma en el cuerpo, la página probablemente no trata de eso. Y el exceso sí se sigue castigando, porque la repetición forzada es una de las señales clásicas del contenido escrito para una máquina.
- ¿En qué se diferencia de un contador de palabras?
- El contador de palabras responde "qué tiene este texto": tamaño, frases, párrafos, tiempo de lectura y los términos que más repite. Aquí la pregunta es otra y es keyword-first: "¿este texto trabaja ESTE término?". Tú declaras las expresiones objetivo y recibes, para cada una, ocurrencias, densidad, participación, presencia en el título, presencia en la apertura, posición de la primera aparición y en cuántos párrafos aparece. El ranking automático de 1, 2 y 3 palabras viene después, como contraprueba de lo que el texto trabaja sin que se lo pidas.
- ¿La herramienta cuenta variaciones de la palabra clave?
- Ignora acentos y mayúsculas, así que "Conversión" y "conversion" cuentan juntas. No hace lematización: "cambia" y "cambiar" cuentan como términos distintos, igual que "página" y "páginas". Es deliberado, porque agrupar formas exigiría un diccionario por idioma y traería sus propios errores, pero implica que debes declarar cada variación que quieras medir, una por línea, y sumar los resultados a mano. En la práctica ese es el comportamiento que quieres al revisar una expresión exacta.
- ¿La herramienta envía mi texto a algún servidor?
- No. Todo el análisis corre en JavaScript dentro de tu navegador, sin ninguna llamada de red: el texto no sale de tu equipo, no se guarda y no se registra en ningún lugar. Eso importa cuando el material es confidencial, aún no está publicado o es de un cliente. Puedes confirmarlo abriendo la pestaña de red del navegador y escribiendo: no se dispara ni una petición mientras los números cambian.
- ¿Por qué el ranking automático muestra las palabras sin acento?
- Porque así es como se comparan. Para que "Página", "página" y "pagina" cuenten como el mismo término, la herramienta normaliza todo a minúsculas y sin acento antes de contar, y muestra la forma normalizada para dejar claro qué se agrupó. Tu texto no se altera en ningún momento, y la columna de términos objetivo muestra la expresión exactamente como la escribiste.
- ¿Qué hago cuando el término sale como poco presente?
- Antes de repetir la expresión, revisa tres lugares: el título, el primer párrafo y los subtítulos. Un término presente en esos tres más dos o tres veces a lo largo del cuerpo ya señala el asunto sin forzar nada. Si aun así la participación queda baja, el problema suele ser de alcance: el texto cubre un tema más amplio que la expresión que elegiste, y la salida es ajustar la expresión al texto, o partir el texto en dos páginas.
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